Desde que me mudé a Barcelona el pan me obsesiona, debo decir que nunca había prestado atención a este alimento, pero como la enseñanza popular es sabia, una vez más el dicho “No te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes” tenía toda la razón del mundo.
Así al llegar a Barcelona descrubrí, que aquí encontrar un buen pan es una ardua tarea y además bastante cara, porque el pan que normalmente se consume en la ciudad condal es bastante deprimente, así que me empecé a interesar por hacer mi propio pan.
Mi primer pinito fue gracias a Ikea, qué ridiculo suena esto, pero sí, me compré un kit de pan de arándanos rojos y me hice mi primer pan, que, además de recien hecho, tener buena pinta (abajo foto), estaba bastante rico.

Pan de arándanos rojos hecho con el preparado del Ikea
Posteriormente me hice con el libro “Hecho a mano” de Dan Lepard, que es sin duda un libro para disfrutar . Luego vino un tiempo convulso en mi vida en el que el pan era lo que menos me importaba de nuevo, pero ahora de nuevo he sentido la llamada, y qué mejor que empezar de nuevo con esta afición que con el Día Mundial del Pan, así que el día 16 me propongo de nuevo hacer pan y mostrarlo al mundo.
Información sobre el evento en este enlace: Yes we bake, convocatoria oficial